INTRODUCCIÓN
Una formación profesional
integral, no consiste tan solo en la obtención de competencias técnicas si no
que pretende explícita mente también lograr la autonomía humana, la
responsabilidad social y la participación democrática en la vida y en el
trabajo. Para ello se requiere por una parte que los alumnos o aprendices de FP
(en caso particular sepan interpretar situaciones técnicas sistemáticas,
reflexionando e interviniendo en ellas de manera constructiva y analítica).Por
otro lado un componente integral de una formación global es el fomento de
comportamiento social de la emancipación la creatividad y la facultad de
participación.
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DE
UNA FORMACIÓN PROFESIONAL INTEGRAL
Premisa básica para una FP con
futuro es que la formación sea escolar o en la empresa cumpla el requisito de
impartir competencias profesionales de actuación y que desarrolle la
personalidad.
COMPETENCIAS PROFESIONALES DE
ACTUACIÓN
Antiguamente las competencias
profesionales de actuación se equiparaban con frecuencia a una cualificación
puramente técnica impartible mediante conocimientos y
capacitación conocimientos y capacidades estrechamente relacionados a una
materia pero esta versión ya no basta para una formación profesional orientada
al futuro. Las competencias de actuación profesionales implican hoy junto
mayores exigencias de conocimiento sobre todo una competencia personal y
metodológica claramente cifrada marcada cifrada en cualificaciones claves de
tipo materia formal y social por ejemplo la capacidad de comunicación y
colaboración el dominio de técnicas de formación de trabajo o facultades
decisorias y de participación. Factores
constituidos de las competencias profesionales de actuación son así los
conocimientos profesionales la autonomía de pensamiento y actuación la
cooperación interpersonal y los intereses técnicos como factor motivacional.
Los objetivos son las
competencias específicas o técnicas de los alumnos o aprendices de FP, es decir
su capacidad para el trabajo especializado, eficiente y autónomo. Este objetivo
didáctico se encuentra ya prescrito por la ley de la formación profesional
alemana (LFP) de 1969: “la formación profesional debe trasmitir una base
profesional amplia y las capacidades y conocimientos técnicos específicos
necesarios para ejercer una actividad profesional cualificada mediantes cursos
estructurados. Deberá así mismo posibilitar la obtención de la correspondiente
experiencia profesional”.
DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD
El desarrollo de la personalidad
es materia que se refiere ante todo a la relación con uno mismo. Aspira a la
autoconocimiento, a la actuación auto responsable, a la construcción de
espacios de interés y de planes vitales propios. Un fin parcial del desarrollo
de la personalidad es la consecución de competencias individuales para alumnos
y aprendices comprendidas estas como desarrollo de la propia capacidad de
juicio (incluyendo la autocrítica) y la incorporación del comportamiento social
y la intervención política participativa. La intervención social y política no
significa actuar en calidad de ejecutor de normas si no de manera
interpretativa: según esta el ser humano interpreta situaciones sucesos y
experiencias de su mundo vital partiendo
de sus patrones de signifación y sus escalas de valores y actuar reflexivamente
en consecuencia. La formación reflexiva o auto reflexión es la capacidad para
comprender las premisas y consecuencias del propio pensamiento y de la propia
actuación, asegurarse del sentido y la legitimación de la propia actividad y
ser responsable de estos.
En conjunto y a fin de cuentas se trata de construir la
identidad sociocultural, el sentimiento vital del ser humano y su perspectiva
personal dentro de su mundo vital.
Elementos necesarios a este fin son por una parte la flexibilidad ante las
evoluciones técnicas económicas y laborales y también por otra la disposición
para adaptarse a determinados valores
reflejar estos críticamente y aceptar
responsabilidad.
De esta manera una escuela de
formación profesional tendría una misión educativa cuádruple:
A. Continuación de la enseñanza general
B. Educación
C. Formación
complementaria para una profesión concreta
D. Formación
no selectiva mediante el ejercicio de una profesional
Las competencias individuales son
así mismo premisa para las competencias sociales y políticas. Ambas se hallan
unidas indisolublemente: las competencias individuales (ética) son el
presupuesto de las competencias sociales (critica) y acompañan a estas. El
objetivo parcial es la madures profesional. “madures profesional significa
desde el punto de vista estricto de la didáctica profesional por un lado
autonomía profesional como suma de todas las cualificaciones necesarias para
mantenerse en la vida profesional, cumpliendo normas prescritas de rendimiento
pero a la ves para poder re cuestionar dichas normas; por otro lado la noción
de madures del ser humano engloba la
autorreflexión y la reflexión sobre estructuras
improcesos sociales con el objetivo de superar limites interiorizados y
ampliar el margen de posibilidades de comportamiento individual. Asumir la
posibilidad de cambio en la circunstancias que se opongan a este despliegue y
capacitara a el ser humano para pensar y actuar de forma racional.